jueves, 9 de enero de 2014

¿Dónde te deje?



Estás guardado en algún lugar. 
No te encuentro.
Te guardé muy bien.
Como todo lo que pierdo,
cuando no te busque,
vas a aparecer. 



miércoles, 8 de enero de 2014

Cartas para no ser leidas - Ponerle fin





Te escribo desde el silencio y la oscuridad. Te escribo después de mucho pensar y analizar y analizar. Te escribo aunque me lo prohiba. Te escribo porque necesito hablar con vos.
Me tomé mi tiempo para hablarte. Bah, no, mentira. Me obligaste a tomarme tiempo para hablarte. Y en verdad esta es la única forma de hacerlo. Escribirte una carta que sé, jamás leerás. Pero la escribo, te hablo igual. Y así calmo mis ansias, mis ganas. mi dolor, la angustia que me genera el rechazo que recibo de vos. Rechazo que jamás pensé experimentar en vida. Jamás pensé que alguien pudiese sentir lo que vos sentís por mi: Rechazo.
No sé como hacés. No sé como te aguantas las ganas de putearme. De gritarme. De odiarme en la cara. De odiarme y que te vea odiarme. Es que yo me pongo en tu lugar y actuaría distinto. Te odiaría, te llamaría para que sepas mi odio. Para putearte. Para gritarte. Gritar.
Pero vos no. Vos no me llamás. No me puteás. No me gritás. Simplemente me rechazás. Tan simple como la muerte. Me matás.
Escribiría una carta diciéndote lo equivocado que estás. Pero ¿de qué vale? Sí hubieses tenido alguna duda, me habrías llamado. Me hubieses preguntado. Pero vos no dudaste, solo creíste. No me diste oportunidad ninguna. Escuchaste, creíste y me rechazaste.
Pensé que hacer al respecto. Volverme y buscarte. Esperar y buscarte. Volver cuando debía volver, esperar y buscarte. Volver en algún momento y encontrarte. O dejarte ir. Está última es la más difícil y sin embrago, la que más hicimos y dije hacer: Dejarte ir.
Pensé que loco sería sí fuese verdad lo que vos crees. Debería pedirte perdón y vos decidir si perdonarme. Yo no lo haría. Pero ahora pienso, que si te busco y te digo que no es verdad, vos me escuchas, me crees... ¿Qué pasaría después? Me iría llorando igual, con el corazón roto, porque nunca fuiste capaz de pensar en mí, en mi inocencia. Ni siquiera dudaste. ¿Y cómo puedo perdonarte? No puedo perdonarte.
Nos vivimos separando, sabíamos que algún día iba a ser el último. Y mirá que loco, lo decidiste vos. Le pusiste fin, por fin.




domingo, 29 de diciembre de 2013




Es re mar.
Es re río.

Es agua.
Es aire.
Es tierra
y fuego.

Es el viento que va.
Es la tierra que gira.
                 que vuela.

Es lo que gira.
Es lo que espera.

Es remar.
Es reír.

Es limpiar.
Es airear.
Enterrar
y quemar.




domingo, 22 de diciembre de 2013

Perdiendote




Decidí perder cuando te dejé ir.
Decidí que te vayas lejos mio.
Decidí que no estés, que no esas parte.
Decidí por vos, por mi, por todos.
Decidí que no estés presente.
Decidí que te vayas.
Decidí que no existas.
No existas más.
No existas.
No existas más.
No existas nunca.
No existas más.


No existís. Exististe. No existís más. ¿Exististe? ¿Dónde estás? Nunca te quise. ¿Y ahora? ¿Dónde estás? Porque duele que no existas. Que no existas más. Qué ya no existas. ¿Quién sos?



Al que se tiene que ir



Dos timbrazos chocaron mis oídos.

Pararon bruscamente mi canto. 

Pausó la melodía.

Subió la ansiedad.

Me acerqué al balcón como Julieta
enamorada, esperanzada.

Enredada entre telas de araña miré
                                    no eras vos.

Desilusionada cerré la puerta balcón.


Me sumergí entre palabras.


y volví a llorar mientras alzaba la voz.


Y así sacarlo todo afuera, como la primavera.


Y canté y lloré y fluí y deje ir a quien se tiene que ir. 




viernes, 20 de diciembre de 2013

Redireccionando




Cuando empiezo el día sin ganas de vomitar,
cuando me veo al espejo y me veo bien.
cuando salgo a comprar.

Cuando camino sola por la calle
 sé que algo cambió.
Cuando voy al supermercado atestado
 sé que algo pasó.

Cuando me despierto y me levanto.

Cuando hablo con mi mamá más de  cinco minutos.

Cuando no soy egoísta.

Cuando vuelvo a cantar.

Cuando me animo.

Cuando quiero.

Cuando puedo.

Cuando me dejo ser.

Cuando quiero ser.

Direccionándome.
Redireccionandome.





viernes, 13 de diciembre de 2013

Me duele la vida




Me duele sentir

Me duele alcanzar, me duele pensar. Me duele perderme, y es que me pierdo continuamente, me duele y estoy perdida. Me duele encontrarme, y es que me encuentro, y me vuelvo a perder. Me duele respirar, sentir el peso de la continuidad. me duele la incertidumbre, me pesa el saber. Me duele ser uno más. No quiero ser nadie. Me incomoda resaltar. No me encuentro en ningun lado. Soy fragmentos de otros que quedaron en mi. Desaparezco para hacerme sentir. Me cuesta volver. Dar explicaciones, no sé. Me fui, volví y ya no estoy más.